INDICIOS DE TERRORISMO, GENOCIDIO Y, ¿AHORA PEDOFILIA? Opinión-Marcelo Chinche Calizaya

Las personas públicas continuamente son blanco de los medios de comunicación y la ciudadanía en general, a tal punto que resulta bastante difusa e inexistente establecer demarcaciones entre aquello exclusivamente privado de lo público. Al parecer, es el precio que a modo de “maldición” -en el sentido romántico del término-, deben sobrellevar ciertas personalidades que para bien o para mal, transitan por la siempre justa y dura opinión del soberano.

Es el caso del exmandatario Evo Morales –acusado por terrorismo y recientemente genocidio-, quien para vergüenza y desdicha de aquella pléyade de incondicionales ilusos dentro y fuera del país, otra vez se encuentra en el ojo de la tormenta por un nuevo escándalo y delito de estupro; cuyos ribetes rayan en la indecencia, degradación, desviación anómala e infame, ante el surgimiento de indicios que pronostican prácticas pedofilicas habituales, en las que habría incurrido mientras fungía el cargo de presidente.

Al parecer, la divina providencia permitió destapar otra cloaca celosamente oculta y resguardada por el cocalero prófugo y sus allegados, cuando el pasado 7 de julio, la policía interceptó en el municipio de Tiraque, un vehículo oficial del Gobierno, marca Nissan Patrol de color negro, con matrícula falsa 3152-GAH, en el que viajaba la presunta pareja de Morales, Noemí M.CH., su hermana y una tercera persona.

Tras la requisa efectuada, se tiene que “Noemí”, nació el 16 de abril de 2001 en la provincia Chapare y, actualmente tiene 19 años. Ello hace entrever que Morales mantuvo durante 5 años una relación amorosa, cuando aún era adolescente de sólo 14 años; cometiendo delito flagrante de Estupro, incurso en el artículo 309 del Código Penal Boliviano, cuyo tenor señala: “Quien, mediante seducción o engaño, tuviera acceso carnal con persona de uno y otro sexo mayor de catorce (14) y menor de dieciocho (18) años, será sancionado con privación de libertad de tres (3) a seis (6) años”.

La data del idilio es confirmada por la propia adolescente, quien en un video señala: “Ha sido una trayectoria de cinco años juntos. Soy muy afortunada de tenerte. Te amo mucho”

A ello, se agrega un sinnúmero de otras pruebas fotográficas, reportes de salida del país, llamadas telefónicas y un reciente video publicado en febrero, por el noticiero “Whiox”, canal vía Youtube de Argentina, en la localidad de Ushuaia, mientras se dirige al vehículo marca Chevrolet, color plateado con placa de circulación AB069 BWl, del gobierno argentino, Morales pregunta a quien parece ser su secretaria personal “la Noemí entra al carro…” a lo que responde “la Noemí, ya…”, otra mujer pregunta la ¿Noe?. Luego, se aprecia el rápido abordaje de Noemí, vestida con un saco rojo.

Existen 348 llamadas perdidas desde el teléfono personal de Morales en Argentina y que no fueron atendidas por Noemí, entre el 4 de marzo y el 7 de julio, además de un último mensaje de Whatsapp, donde le informa: “estamos detenidas en la comandancia de la FELCC de Quintanilla”. Asimismo, la adolescente realizo Viajes a México entre el 22/11/19 y el 2/12/19; Argentina en dos ocasiones: la primera, el 16/12/19 hasta el 7/02/20 y, la segunda, el 12/2/20 hasta el 5/03/20.

Cabe censurar la actitud cómplice de los progenitores, si es que así podría llamarse a estos seres desnaturalizados que, al parecer, pusieron en vitrina a su propio retoño, cual si fuera un objeto valioso a ser adquirido por el mejor postor. Alto será el precio que tendrán que pagar por este indigno y canallesco hecho que definitivamente no tiene perdón divino.

Lo cierto es que las evidencias colectadas permiten vislumbrar la veracidad de la relación de pareja de Morales con una menor de edad y que debe ser investigado de oficio por el Ministerio Público; pues constituye un gravísimo delito que no puede quedar impune. Por otro lado, resulta por demás incómodo e insufrible, el silencio de organizaciones nacionales e internacionales relacionadas con la defensa de los derechos de la niñez y adolescencia, la defensoría del pueblo al igual que derechos humanos.

MGR. MARCELO CHINCHE CALIZAYA

DOCENTE e INVESTIGADOR

COLUMNA ENTRELINEAS

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