Covid-19: víctimas de violencia familiar, obligadas a convivir con sus agresores

Bolivia ingresó en cuarentena estricta casi por sorpresa, el sábado 21 de marzo por la tarde. Aunque una semana antes, el país vivía bajo ciertas restricciones, esta vez, era un verdadero estado de excepción: nadie circulaba por las calles y no funcionaba nada.

El gobierno ordenó el cierre de todas las fronteras nacionales e internacionales, prohibió la circulación de vehículos públicos y privados y autorizó un solo día a la semana para salir a aprovisionarse. Además, movilizó al Ejército y a la Policía para controlar el cumplimiento de las medidas.

Para justificar tan drástica decisión, Jeanine Añez Chávez, presidenta interina de Bolivia tras el golpe de Estado ocurrido en 2019, había aseverado: “La casa es el lugar más seguro (contra el virus pandémico)”. Sin embargo, para miles de mujeres víctimas de violencia familiar, esto se convirtió en una sentencia de muerte, del  cual no había escapatoria.

El pedido de ayuda

La Policía Boliviana siguió atendiendo constantes denuncias, en busca de salvaguardar la vida de las personas y de las víctimas de violencia durante la pandemia. Los casos de maltrato familiar se fueron incrementando y terminaron en feminicidio.

El director de la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia de Santa Cruz (FELCV), José María Velasco, señaló que en los últimos meses se han registrado 15.936 denuncias de violencia familiar o doméstica y se produjeron 41 feminicidios, sumando un total de 71 en lo que va del año.

Se estima que el primer rango de edad de las víctimas de feminicidios es de 17 a 20 años, seguido de 21 a 30 y por último de 31 a 40. La mayor parte de estos delitos ocurren porque las víctimas deciden guardar en silencio los casos de maltrato.

Los datos más alarmantes de violencia se desarrollan alrededor del núcleo familiar y la gran parte de los autores son parientes cercanos.

Reporte de la ONU

Según el más reciente informe del sistema de las  naciones unidas (ONU), para asuntos de género, Bolivia tiene el primer lugar en el índice de violencia física, psicológica contra las mujeres y en segundo lugar están situados los casos de feminicidios.

Cecilia, una voz que no fue apagada

Cecilia puede declararse una sobreviviente de la violencia familiar, ya que dijo basta a tiempo y hoy puede dar su testimonio. Ella vivía con su pareja, A.L.G. (25 años), en Santa Cruz de la Sierra. 

A medida que pasaba el tiempo, las discusiones y peleas eran constantes, ya que A.L.G. manifestaba sentir celos y esto derivó en que la golpeara. Cecilia decidió dar un paso al costado. Sentó una denuncia en su contra que, hasta el momento, no ha sido atendida por las autoridades pertinentes, pero eso no le impide que siga adelante. 

El círculo vicioso

La psicóloga María Álvarez, experta en casos de violencia familiar, señaló que la violencia puede provocar una serie de trastornos psicológicos, entre estos, depresión, trastorno de la alimentación, alteraciones del sueño, ansiedad como agorafobia, ataques de pánico, abuso de sustancias e intentos de suicidio. 

En el caso de los agresores, estos presentan alteraciones psicopatológicas, falta de control en diferentes aspectos, descontrol en el manejo de emociones, celos patológicos, dificultades en la comunicación, irritabilidad y distorsión cognitiva en relación con el papel social de la mujer. 

Lo cierto es que los hijos que conviven en este entorno se convierten en una víctima más de maltrato de forma directa o indirecta a largo plazo, ya que puedan aprender comportamientos violentos que puedan repetir en sus futuras relaciones, ya sea como víctima o como agresor. 

Erradicar la violencia contra las mujeres es una tarea de la sociedad, que puede ser impulsada con prácticas que acerquen cada día más a la equidad de género y a la construcción de una cultura de paz y no violencia.

DOCENTE

Lic. Nataly Carrión Cárdenas

UNIVERSITARIA

Viracochea Rodríguez, Ximena

PERIODISMO DIGITAL

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *